El miedo es una de las seis emociones básicas que mejor se detectan en las personas. Se dice que es una de las mayores fuerzas que mueven al ser humano. Nos ayuda a mantenernos prudentes y a equilibrar ciertos comportamientos que dependen de nuestra supervivencia. Lo curioso de esta emoción es que puede llegar a ser motivante para la compra o incluso para conseguir conversiones a tu página web.

¿Qué ocurre cuando estamos pensando en comprar algo?

Cuando tenemos miedo, nuestras conexiones neuronales se debilitan, haciéndonos ser menos creativos, arriesgándonos menos.Durante las compras por internet siempre se ha cuestionado el hecho de si es fiable o no una web para comprar: métodos de pago poco populares, no hay una información clara del precio, muchos pasos de compra, no se puede comprar desde el móvil… Todas estas situaciones hacen que sea muy probable que los usuarios entren a la web, dejen las cosas en el carrito y abandonen la compra.

¿Qué se puede hacer ante esto?

La user experience ha sido una auténtica revolución para las ventas. Los consumidores tienen al alcance de su mano un sin fin de posibilidades en cuanto a información y ventas. La globalización en la que nos sumergimos hoy en día hace posible que se compre algo y que mañana aparezca tocándote el timbre.

«El consumidor olvidará lo que le dijiste, pero nunca de como le has hecho sentir»

Los usuarios tan solo te han 3 segundos de oportunidad para que se queden en tu web. Es por ello que, necesitamos ser lo más eficaces y útiles para ellos. Si no, nos dejan por otra web. La experiencia de usuario parte de la base de que no se necesita tener un cliente en una tienda física para brindarle una gran experiencia de compra. Las webs son dentro de muchas generaciones la única forma que tienen de contacto con la marca, por lo que nosotros siempre aconsejamos mantener una imagen adecuada y de fácil acceso.

Los consumidores tienen el temor a las consecuencias, a perderse algo.

En este mundo interconectado el miedo a no estar informado constantemente puede significar perderse situaciones que sean relevantes en determinados ámbitos. Las tendencias de consumo cada vez están más ligadas a personas que dicen a otras personas lo que se tienen que comprar. En consecuencia, nuestra cultura del consumo hace que queramos comprar artículos que estén en oferta, sabiendo que cuando estén en su precio original sentiremos “dolor” al adquirirlos en ese momento.

Es decir, los consumidores temen hacer una mala compra, pero también piensan que se pueden perder oportunidades. Es un contraste lógico, pero difícil de mediar entre las marcas y los usuarios. Para resolver esto necesitamos tener una user experience óptima y así conseguir que nuestros consumidores depositen confianza en nosotros. Dejando el miedo a un lado, y facilitando el proceso de compra .

La user experience  siempre va a ser un gran aliado de las empresas, porque los consumidores siempre han estado ahí, pero nunca tan digitalizados como ahora.